Los gases forman parte en numerosas actividades que se realizan en el día a día de muchas empresas. Su uso se realiza en muchas ocasiones mediante botellas, y su utilización genera determinados riesgos.
Riesgos del uso de botellas de gas:
• Explosión originada por un aumento descuidado de la presión.
• Inhalación o contacto con gases tóxicos, irritantes o corrosivos y falta de oxígeno.
• Incendio o explosión por escape de gases inflamables.
• Golpes por caída de botellas durante su manipulación.
Indicaciones para el transporte de contenedores de gas:
Para evitar los riesgos descritos hay que mostrar especial atención a la hora de transportar los contenedores de gas.
Ante todo, nunca se debe transportar rodando o arrastrando una botella de gas, sino que debe usarse para ello una carretilla o carros adecuados que garanticen la perfecta sujeción del recipiente, ya que arrástralas puede suponer cortes o abolladuras en la pared del recipiente disminuyendo sus características resistentes.
Para realizar un levantamiento no se deben usar eslingas o electroimanes ya que existen posibilidades de fallo y derivado a ello un riesgo de caída de la botella. Para dicha operación deben utilizarse jaulas adaptadas.
Para el desplazamiento por las plantas, las botellas, aunque estén vacías, deberá tener la válvula cerrada y la caperuza adecuadamente fijada.
Siempre se utilizarán guantes y calzado de seguridad. Habrán de estar exentos de grasa o aceite, ante el riesgo de que determinados gases produzcan una reacción explosiva con dichas sustancias.
Los recipientes no deben sufrir caídas ni golpes, en el caso de un choque accidental este quedase deformado o mostrase alguna grieta o incisión se retornará al suministrador del gas, sin emplearse. Estas botellas suponen un riesgo de explosión al haber quedado reducidas sus propiedades resistentes.
Cuando la botella se encuentre almacenada debera encontrarse en posición vertical y debidamente fijada para evitar las caídas.


