La puesta en marcha de plantas automáticas de mezclas para alimentación de ganado permiten, entre otros muchos aspectos, automatizar una serie de procesos que -hasta hace un tiempo- el sector ganadero debía ejecutar de forma manual. Son instalaciones dotadas de la última tecnología, y un buen ejemplo de sus capacidades es esta planta de Kazán, que en abril de 2022 cumplirá su primer año de funcionamiento:
Operativa desde abril de 2021, esta planta automática cuenta con dos mezcladores verticales de 30 m3 y siete alimentadores de forrajes. Esto le permite producir hasta 500 toneladas en un solo turno y de forma completamente automatizada. Se diseñó con un objetivo concreto: mezclar las raciones de comida que alimentan hasta a 10.000 vacas de leches de la zona.
¿Por qué instalar una planta automática?
Por la experiencia acumulada en Tatoma, recomendamos este tipo de instalaciones en explotaciones ganaderas que suman más de 1.500 cabezas. Una de las mejores formas de comprobar cómo han ido evolucionando en el tiempo es comparar las prestaciones de la primera que fabricamos con el modelo de Kazán: la primera planta de mezclas totalmente automatizada se hizo para la Cooperativa Pirenaica de la Seo de Urgel (Lérida) en 1993. Esta empresa genera 5.000 raciones diarias en solo 5 horas de trabajo, una cantidad que -como ya hemos explicado- hasta se duplica en Rusia.
Gracias a la automatización, se solapan los ciclos de carga, mezcla y descarga, generándose ahorros importantes de tiempo respecto a los mezcladores arrastrados y autopropulsados, dado que duplica su capacidad de producción. Además, permite mejorar la gestión del negocio al disponer de registros de las cantidades de ingredientes y del producto final.
Ventajas que se aprecian con el tiempo
Transcurrido ya un año de su puesta en marcha en tierras rusas, la planta automática de mezclas tiene la capacidad de ir mostrando sus mejores cualidades con el paso del tiempo. Lo más habitual es que los ganaderos vayan viendo progresivamente logros como estos:
- Reducción de los porcentajes de merma y desperdicio de ingredientes.
- Reducción de la mano de obra en el proceso de carga, mezcla y distribución.
- Optimización de los costes de mantenimiento en el medio y largo plazo.
- Raciones exactas para los animales: la automatización consigue que coman la mezcla que ha recomendado el nutricionista.
- Homogeneidad y estabilidad en la producción de leche, con incidencia directa en el aumento de la producción y en la reducción drástica del porcentaje de problemas metabólicos.
¿Crees que una planta automática como la instalada en Rusia o Lérida sería perfecta para tu explotación ganadera? En ese caso solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y comenzaremos a estudiar tu caso para ofrecerte la mayor calidad.
10.000 vacas se alimentan en Kazán (Rusia), de forma totalmente automática gracias a nuevo proyecto de Tatoma


